14 junio 2008

Perrito Potato


La señora Potato y yo siempre hemos estado de acuerdo (¡milagro, milagro!) en que el mayor beneficiado de la mudanza a Villa Potato fue el perro. No es que antes viviera mal, pero cuando firmamos la escritura recibió el título de capitán general y marajá de Kapurthala: más terreno en casa para pasearse y tirarse al sol, más amiguitos en el vecindario, llaves de la vivienda-hangar (es lo que tiene no tener apenas muebles) para entrar y salir a voluntad, un sitio al lado del sofá para ver bien la tele y olisquear la cena como es debido, paseos largos por el campo casi todos los fines de semana...

Por desgracia para nosotros, sólo pudo disfrutarlo ocho meses. Ahora el hangar es aún más grande y Villa Potato, un lugar mucho más triste.

3 Comments:

At 16.6.08, Anonymous Anónimo said...

Lo siento mucho

 
At 16.6.08, Blogger gusiluz75 said...

¡Qué penica!
Lo siento de verdad. Lo conocimos en un día, al igual que vuestra casa pero me queda el regusto amargo de la frase de mi señor Potato: "algún día viviremos en una casa así y tendremos un perro que nos reciba así de cariñoso"

 
At 17.6.08, Blogger Potato said...

Muchas gracias a los dos :)

Gusiluz, de verdad espero que se cumpla lo que te dijo tu señor Potato. Disfrutaréis un montón :)

 

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